La metáfora del salmón del pacífico

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El salmón del pacífico es un pez que nace en agua dulce pero que pasa una parte importante de su vida en el mar, justo hasta que su instinto, esa voz interior le dice que tiene que emprender un viaje (¿Dharma?) tiene que volver al lugar donde nació.
En ese momento emprende un colosal viaje rio arriba, sorteando toda clase de obstáculos. La fuerte corriente del agua, las cascadas, los depredadores, fundamentalmente los osos, para finalmente llegar al lugar de nacimiento. Una vez allí las hembras desovarán y los machos fertilizarán los huevos.
Pero no acaba todo aquí, el esfuerzo del viaje ha sido tan grande que finalmente morirán. Todo empieza y acaba en el mismo lugar.
Sus cuerpos se acabarán convirtiendo en microorganismos que servirán de alimento a otras formas de vidas.
El ciclo de la vida.
¿Y ahora una pregunta? se imagina uno a los salmones tomándose un fin de semana libre, o unas vacaciones de su misión? Sencillamente no lo pueden hacer. Primero por que va encontra de su instinto y segundo porqué la corriente los devolvería de nuevo al mar.
Reflexión:
Fluir no es dejarse llevar por la corriente del rio, fluir es dejarse llevar por la voz interior (alma, corazón, espíritu, Vida, dile como quieras) Fluir es luchar contra la corriente de los pensamientos, luchar contra todos los obstáculos que nos presentará la Vida, para que finalmente podamos cumplir con nuestro Dharma y podamos volver a nuestros orígenes.
Sat Siri Akal (La gran Verdad es Eterna).
Bachan Singh

Cuando hago algo…

Cuando hago algo bueno, me lo hago a mi.
Cuando hago algo malo me lo hago a mi.
Todo lo bueno que le hago al mundo me lo hago a mi.
Todo lo malo que le hago al mundo me lo hago a mi.
Mi ignorancia me puede eximir de saberlo, pero no evita la acción ni sus resultados.
Sólo lo que está por hacer depende de mi. Lo que ya está hecho, depende ya del mundo de los hechos.
Todo es Uno. No existe el yo y el otro, sólo el Uno.
Bachan Singh

El miedo no es real

El miedo no es real. El único lugar donde puede exitir el miedo es en nuestros pensamientos sobre el futuro. Es producto de nuestra imaginación, que hace que temamos cosas que ni exsiten en el presente, ni a lo mejor nunca exisitirán.
El peligro puede ser real, pero el miedo es una opción.
Todos creamos una historia, cuando no hay miedo la cambiamos.
Arráigate al momento presente. ¡Ahora!

Vejez Sabiduria

Vejez – Sabiduría
El proceso natural del rio es convertirse en mar.
El proceso natural de la vejez es la sabiduría.
El resultado final sólo depende del recorrido por el rio de la Vida.
Si aprendemos, la vida nos convierte en sabios, si no, la cercanía de la muerte, nos hace miedosos y la vejez se convierte en una ruina, debido a la inmensidad de una ignorancia que acabo ocupó el lugar, que por derecho corresponde a la sabiduría.
B.S.

La respiración es un movimiento fundamental de la vida

Se necesita cierto tiempo para aprender que una respiración “falsa” supone una actitud defectuosa de uno mismo, o con otras palabras, que no es el cuerpo el que respira mal, sino que es la persona la que está ahí de manera “falsa”, es decir, que no está en su “forma justa”. Para conseguir ésta, no basta con comprender conceptualmente el significado fundamental de la respiración; es igualmente necesario comprenderlo desde el interior. La respiración no es sólo el hecho de aspirar y de echar el aire; es un movimiento fundamental de la vida. Por la forma de respirar de un hombre, se puede conocer su actitud general frente a la vida. Toda modificación durable de la respiración supone un cambio de actitud frente a sí mismo y a la vida, y a la inversa, el ejercicio personal de la respiración, transforma todo el ser. Al igual que toda postura corporal “falsa”, un ritmo de respiración “falso” o una arritmia, son expresión de un bloqueo o de una alteración en el devenir del Ser divino interior indispensable para una vida sana a cualquier plano.
La respiración “justa” no es fruto de la voluntad, sino que va y viene por sí misma sin que el Yo, consciente o inconscientemente, haga nada. Si la respiración está bloqueada arriba, en la parte alta del diafragma o en los hombros, indica que el hombre es prisionero del Yo, que permanece a la defensiva y que, por consiguiente, no está todavía realmente abierto, ni a los otros, ni al mundo. Al no tener el Yo confianza, le hace creer que es él quien debe hacerlo todo y cuidar de todo, por lo tanto también de la respiración. No la deja que venga y se vaya naturalmente, sino que fuerza y deforma la espiración completa, profunda, con una resistencia. Este inconsciente bloqueo respiratorio es también un bloqueo en el Camino interior, que exige soltar presa, abandonar el Yo.
Lo primero, pues, que hay que aprender es a: dejar que el fenómeno de la respiración se haga por sí mismo. Esto es más difícil de lo que parece. Es difícil hacer que desaparezca la tensión involuntaria provocada por un Yo siempre inquieto, que se manifiesta por el control y bloqueo inconsciente de la respiración.
El hombre ha de recorrer un largo camino hasta aprender a respirar bien, conscientemente, dejando que la respiración se haga de modo natural. Un maestro zen, al que se le preguntó sobre su manera de ejercitarse en la respiración, contestó: “ Desde hace treinta años me esfuerzo por observar conscientemente la respiración, sin alterarla.
Karlfried G. Dürckheim: “ HARA, CENTRO VITAL DEL HOMBRE”.